LENNY adoptado en 2017

Este grandullón es Lenny, su entrada en la protectora no fue nada fácil pues demandaba atención contantemente a los voluntarios y lloraba cuando veía que pasabas de largo por su chenil o cuando los vountarios se marchaban del refugio. Esa es la realidad de los animales de los refugios que necesitan más cariño del que se le puede dar pues siempre hay mucho trabajo que hacer y muchos animales que atender. Si eso no fuera poco, Lenny tuvo que lidiar con una herida enorme que le tuvieron que coser en el veterinario y que tardó muchísimo en curarse, esto nos hizo ponerle un isabelino y aislarlo de los otros perros para que su herida pudiera cicatrizar.

Por suerte para él todo eso forma parte del pasado pues se encuentra felizmente adoptado en Alemania donde su familia está encantada con él y Lenny con su familia ya os podeis imaginar… Ahora tiene toda la atención que requiere y nunca más llorará por sentirse solo y abandonado.

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